martes, 23 de diciembre de 2014

Batallitas navideñas


Estamos casi inmersos en la Navidad, y antes de que lleguen fechas tan señaladas, creo conveniente hacer una breve referencia al protocolo y las costumbres típicas navideñas.

La costumbre del Nacimiento o Belén la inició San Francisco de Asís (1182-1226), se desconoce la fecha exacta en la que montó el primer Nacimiento, pero sí se sabe que al final de su vida y estando de nuevo en Asís casi en Navidad, se entera de que en el bosque que rodea Gubbio, ciudad próxima, hay un lobo que aterroriza a la gente. Sin pensarlo más, fue a encontrarse con el lobo, le habló y el feroz lobo, se convirtió en el hermano lobo, protector del ganado y de las personas. Justo después y entrando en Gubbio, vio una casa con un gran establo y se le ocurrió la idea que ante la alegría de la gente por la historia del lobo, cogió una joven que hizo de Virgen, un muchacho de San José y un bebé de niño y se extendió por Italia la costumbre Navideña de instalar en las casas con figuritas un Belén o Nacimiento.

Esta costumbre llegó a España de manos de Carlos III, que antes de reinar aquí había reinado en Nápoles. Allí fue donde adoptaron esta costumbre Italiana, de tal modo que en el Palacio Real de Caserta, como en cualquier residencia italiana se instalaba un espléndido belén.

Cuando heredó la corona en 1759, trajeron esta bella costumbre que con increíble rapidez se encarnó en los hogares españoles. 


Los villancicos nacieron en Castilla a finales del siglo XIV y desde allí, con rapidez se extendieron a los restantes reinos españoles. El villancico goza de enorme interés al representar uno de los inicios de la lírica española, consta de un estribillo que luego se desarrolla en estrofas, y al final de cada una de ellas se vuelve al estribillo. En su forma más pura es la tonada ingenua cuya poesía y música idean los campesinos medievales y que posteriormente, en los siglos XVI y XVII, adopta la gente culta de nuestro país, para difundirse después por el resto de Europa.


En cuanto a los aguinaldos debemos decir que la costumbre de mutuos obsequios con ocasión del Año Nuevo está extendida en diversas culturas. La razón era la profunda creencia de que los mejores augurios para el año que va a empezar se conseguían creando un flujo de regalos. La paga extraordinaria de navidad nació en el concepto d aguinaldo que daba el patrón a sus trabajadores.

La más popular es la que practican en muchos lugares los niños, yendo en grupo por las casas cantando villancicos o la que entregan los familiares más mayores a los niños de la familia. Pero debemos ser ecuánimes, la cantidad de dinero entregada en forma de aguinaldo no debe ser excesiva, pensemos que son niños y en sus necesidades económicas.

La costumbre de las felicitaciones vino de Gran Bretaña, y rápidamente fue adoptada por la Reina Victoria, con las nuevas tecnologías las tradicionales felicitaciones han pasado a un segundo plano, pero en mi opinión creo que sería una bonita idea recuperar dicha tradición, hay de todo tipo, desde la reproducción de escenas religiosas a fotos de familia (incluyendo las mascotas), es una buena forma de transmitir nuestros mejores deseos a las personas que queremos.


En cuanto a los regalos propiamente dichos, no hay regla fija sobre los mismos, pero como recomendación debemos decir que no tienen por qué ser demasiado caros, pero sí de buen gusto. En cuanto a la entrega la situación ha cambiado mucho, la costumbre generalizada hoy es que en la nochebuena, antes de la cena se colocan los regalos con la correspondiente tarjeta nominativa bajo el árbol, y será después de la cena, cuando se entregan los regalos que ha traído Papá Noel.

Soy de la opinión que, a pesar de que entregando los regalos en Nochebuena éstos se pueden disfrutar más, es mucho más tradicional en España recibir los regalos el día 6 por la mañana, las tradicionales cabalgatas de Reyes que recorren nuestro país dejan como regalo la noche del 5 unos regalos que abrirán en la mañana del 6. En este punto debemos, una vez más ser considerados con los regalos, no inundemos la casa con juguetes y cachivaches que nunca se usarán, seamos coherentes con los regalos.



miércoles, 17 de diciembre de 2014

El protocolo judicial

Como mencionaba en mi presentación, mi formación previa al protocolo bebe directamente del derecho. Me licencié en Derecho y posteriormente dediqué un año a opositar para Abogacía del Estado hasta que decidí dar un cambio radical a mi vida y comencé mis estudios de protocolo.

El protocolo y ceremonial del Poder Judicial de España (en su conjunto) es una de las asignaturas pendientes que tienen la mayoría de los profesionales en nuestro país, que en un porcentaje alto desconocen, pese a formar parte del gran ceremonial oficial.


Por otra parte, en la mayoría de los actos oficiales que promueve el Estado, las comunidades autónomas y las entidades locales, cuentan con la presencia de representantes judiciales y jurisdiccionales a quienes en muchas ocasiones resulta difícil de encajar entre los invitados a un evento. En este sentido, es necesario advertir de la importancia de dominar este protocolo, tanto para quienes ejercen en el sector público como en el privado.

El Protocolo en el Poder Judicial se rige por leyes y reales decretos nacionales, y en especial por el Reglamento 2/2005, de 23 de noviembre, de Honores, Tratamientos y Protocolo en los Actos Judiciales Solemnes. Una lectura del mismo contribuiría a entender muchas cosas, así como un seguimiento especial de sus actos específicos.


Aparentemente, puede dar la sensación este Poder de aplicar un viejo ceremonial, porque se basa en costumbres y forma parte de un sector no propicio a abrirse en este sentido a la Sociedad. Pero en ocasiones aportan sus actos cuestiones que apuntan a una cierta renovación que permite pensar que también a la Justicia le ha llegado la necesidad de actualizarse.


Aparentemente, puede dar la sensación este Poder de aplicar un viejo ceremonial, porque se basa en costumbres y forma parte de un sector no propicio a abrirse en este sentido a la Sociedad. Pero en ocasiones aportan sus actos cuestiones que apuntan a una cierta renovación que permite pensar que también a la Justicia le ha llegado la necesidad de actualizarse.

Un buen ejemplo de ello fue la entrega de despachos a la LXIII promoción de nuevos jueces, que tras su preparación en la Escuela Judicial, en el transcurso de un acto celebrado en Barcelona, comenzarán a impartir Justicia. Puede verse un resumen del acto en el siguiente enlace






miércoles, 10 de diciembre de 2014

Protocolo en la mesa

Tras la breve presentación de la semana pasada, me voy a dedicar en este post a recordar algunos aspectos básicos del protocolo en las comidas. Últimamente he observado que la gente descuida cada vez más los modales en la mesa, se sientan incorrectamente, cogen los cubiertos con manos equivocadas o se convierten en snobistas baratos usando más cubiertos de los que jamás habían visto o usando cubiertos incorrectos con determinados alimentos.

Como bien decía en una comida, en al que yo estaba, el padre de una buena amiga mia: “Los modales en la mesa se han perdido, algún día la gente pagará no solo por comer buenos alimentos cocinados por los mejores chefs sino también por poder compartirlos con gente que sepa cómo comportarse”.
En primer lugar me parece básico (espero que todos mis lectores esto lo tengan grabado a fuego) la colocación de una mesa correctamente para una comida o una cena; debo recordar en este punto una clave básica, en la mesa únicamente estarán aquellos objetos que vayamos a utilizar (exceptuando los decorativos de la mesa).


Un esquema sencillo que a todos puede servirnos sería este. 



Aunque en mi opinión la copa de champagne no sería necesaria colocarla desde el inicio de la comida (a menos que se vaya a servir este tipo de bebidas como maridaje de algún plato), como tampoco serán necesarios los cubiertos específicos de alimentos que no vayamos a tomar, es decir, si no vamos a servir una sopa no sirve de nada colocar una cuchara.


La forma clásica incluye hasta la taza de café pero en mi opinión esto resulta inútil, incómodo e innecesario, pese a ello os adjunto la disposición clásica. 


En cuanto a los cubiertos que se usan para servir, en esta imagen podemos ver los más habituales.


Actualmente la cristalería es un mundo en sí mismo, cada vaso o copa toma una forma diferente pero como orientación estos son los tipos básicos de vasos.


Y respecto a la colocación de los cubiertos una vez hayamos comenzado a utilizarlos, debo recordar que no se vuelven a situar nunca sobre la mesa (al estar sucios mancharían el mantel), la colocación correcta sería esta.


Finalmente y respecto de la mesa solo añadir unas cosas:
-          Mientras haya luz solar prohibidas las velas
-          Respecto a los manteles, el hilo blanco sólo de día, damasco mediodía y noche, y organza de noche 
-          Prohibidas de flores que huelen demasiado, interfieren con el olor de la comida.
-          Nada de centros de mesa demasiado altos que te impiden ver al comensal de enfrente.
-          Nunca la botella de vino encima de la mesa
-          La servilleta a la izquierda, a la derecha o sobre el plato pero NUNCA dentro de la copa.

Tras estas recomendaciones voy a hacer un pequeño acercamiento al mundo de los alimentos, algo bastante difícil.

ACEITUNAS (debemos poner siempre platillo para los huesos)

- En una comida, con tenedor
- A solas, con los dedos o palillos

ARROZ
- Con el tenedor (en la Comunidad Valenciana hay un tenedor especial para los arroces, se llama
el tenedor arrocero)


- Si es caldoso con cuchara
- Con leche: cuchara de postre

ENSALADA
- Con el tenedor

ALCACHOFAS
- Las hojas se van separando una a una con los dedos y se come de ellas la parte más tierna. El resto se coloca en el borde del plato. Al llegar al corazón, se utiliza cuchillo y tenedor para cortarlo.
TORTILLA
- Sólo con tenedor
PASTA
- Con tenedor

ESPÁRRAGOS
- Con los dedos, pero depende también del contexto en el que se tomen y si tienen o no salsa. En caso contrario con tenedor.

SOPAS, CONSOMÉ
- Sin hacer ruido, ni soplar, ni sorber. Los trozos de alimento que no se pueden comer se dejan en el plato

GUISANTES
- Con tenedor, sin pinchar

PAN
- Se parte con las manos (nunca con el cuchillo, ya que éste sirve únicamente para extender la mantequilla) en trozos pequeños a medida que se come.

OSTRAS, MEJILLONES y ALMEJAS
- Se exprime el limón sobre la pulpa
- Se sujeta la concha con la mano izquierda y se extrae la carne con un tenedor de tres púas
- También se pueden comer directamente de la concha

LANGOSTINOS, GAMBAS
- Con las manos, usar cubiertos para este tipo de mariscos es completamente inadecuado.

CARNE
- No se corta toda de una vez

FRUTA
- Las piezas de tamaño medio y piel fina: se dividen en cuartos con tenedor y cuchillo, se pela cada trozo y se cortan a medida que se comen.

NARANJA
- Se pincha por el medio para cortar los polos y se asienta en el plato y se corta de arriba abajo en forma de gajos. Posteriormente, las pelamos con ayuda del cuchillo y del tenedor y cortamos los trozos a medida que se comen.

MANDARINA, CEREZAS Y UVAS
- Con los dedos.

MELÓN
- Se sirve en rodajas sin pepitas y se sujeta la pieza con el tenedor y se realiza un corte para quitar la piel, posteriormente se van cortando los trozos.

FRUTAS TROPICALES
- Con cucharilla
                                                
Espero que os haya resultado útil, si tenéis cualquier duda preguntad que no muerdo.



miércoles, 3 de diciembre de 2014

Señoras y Señores


Mientras el mundo del protocolo evoluciona a pasos agigantados, aunque para mi sigue teniendo un aire que evoca escenas decadentes como la de la Princesa Dragomiroff en la célebre novela Asesinato en el Orient Express, vengo yo a poner un poco de luz a este mundo que cada vez tiene más importancia aunque algunos lo desprecien creyéndose que solo consiste en saber colocar el cuchillo y el tenedor en una mesa.

Me llamo Carmelo Simón Pérez, soy estudiante de un postgrado en Organización de Eventos, Protocolo y Relaciones Institucionales en IMEP, previamente oposité a Abogacía del Estado tras finalizar mis estudios de Derecho en la Universidad de Alicante.

El protocolo ha sido uno de mis principales intereses desde hace muchos años, junto con la historia, el arte, la decoración y la moda.

Nadie puede discutir que hay diferentes tipologías de actos que requieren soluciones distintas y aplicaciones de técnicas singulares. De ahí que siempre se esté defiendo la necesidad de especializarse. España precisa de buenos profesionales que se ocupen del protocolo y la organización de los actos y eventos oficiales, como también lo requieren las empresas, el mundo del deporte, de la cultura, del entretenimiento...

A modo de aproximación inicial podemos decir que el protocolo es, según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua, la regla ceremonial diplomática o palatina establecida por decreto o por costumbre. Aunque podríamos definir el protocolo aunando los criterios de la mayoría de expertos como el proceso tradicional regulado que planifica, ordena, organiza e investiga el acto público. El protocolo actual, además de establecer y ordenar jerárquicamente las formalidades que se articulan en los actos y en las personas que intervienen en él, gestiona un proceso integral de comunicación (Sierra). El protocolo se convierte así, en la extensión natural personalizada de la que se sirve la comunicación corporativa, presentada por cualquier interlocutor en sus acciones de comunicación comercial y acciones de relaciones públicas.

Tras esta breve introducción, únicamente puedo despedirme así...